Guía de cuidado del producto
Última actualización: 24 de abril de 2026 | 5 min de lectura
Los shoulder pads soportan golpes en cada entrenamiento y partido. El sudor, la suciedad y los impactos se acumulan con el tiempo. Si no los cuidas correctamente, pueden empezar a oler mal, perder frescura y desgastarse mucho más rápido.
Pero no se trata solo del olor. Unos pads mal mantenidos pueden acumular bacterias, resultar incómodos durante el juego e incluso perder parte de su capacidad de protección. Muchos atletas pasan esto por alto simplemente porque no tienen una rutina clara o creen que lleva demasiado tiempo.
Después de cada entrenamiento o partido, evita tirar tus shoulder pads directamente dentro de la bolsa deportiva. Tómate unos minutos para limpiarlos con un paño húmedo.
Limpia primero la carcasa exterior y luego pasa suavemente el paño por el acolchado interior, donde se acumula la mayor parte del sudor. Esto ayuda a evitar la acumulación de suciedad, humedad y bacterias.
Para una limpieza más profunda, mezcla una pequeña cantidad de jabón suave con agua. Utiliza un paño suave o una esponja para limpiar toda la superficie de los pads, incluidas las correas y el forro interior.
Concéntrate especialmente en las zonas que están en contacto directo con el cuerpo, ya que son las que acumulan más sudor y olor. Después de limpiar, elimina cualquier resto de jabón con un paño limpio y húmedo.
Si tus pads todavía huelen mal, utiliza una mezcla sencilla de agua y vinagre blanco. Rocía ligeramente el interior de los pads para ayudar a reducir el olor.
No empapes los pads. Un spray ligero es suficiente para refrescarlos sin dejar demasiada humedad.
El secado es uno de los pasos más importantes. Si la humedad queda atrapada dentro de los pads, pueden crecer bacterias y aparecer malos olores.
Deja siempre que tus shoulder pads se sequen al aire en un lugar bien ventilado. Colgarlos es la mejor opción porque permite que el aire circule a través del acolchado.
Evita el calor directo, como radiadores o secadoras, ya que esto puede dañar los materiales.
Una vez que los pads estén completamente secos, guárdalos en un lugar abierto y seco. No los dejes dentro de una bolsa deportiva cerrada durante la noche, ya que esto atrapa la humedad y los olores.
Colgarlos entre sesiones ayuda a que mantengan su forma y se mantengan frescos durante más tiempo.
Cuidar tus shoulder pads solo lleva unos minutos, pero la constancia es lo que marca la diferencia. Una limpieza rápida después de cada uso y una limpieza más profunda una vez por semana ayudarán a que tu equipamiento dure más y rinda mejor durante toda la temporada.
También ayuda integrar esto en tu rutina. Limpia tus pads al mismo tiempo que vacías tu bolsa o preparas tu próximo entrenamiento. De esta forma, se convertirá en un hábito y no en algo que olvides.
El mantenimiento regular no solo mantiene tu equipamiento fresco, sino que también te ayuda a detectar pequeños problemas a tiempo, como correas sueltas o acolchado desgastado. Solucionarlos pronto puede evitar problemas mayores más adelante.
Cuida tu equipamiento y seguirá protegiéndote cuando más lo necesites.