Guía de cuidado del producto
Cómo encordar tu guante en 5 sencillos pasos
Repara cordones rotos y dale nueva vida a tu guante favorito con esta sencilla guía de relacing
Última actualización: 21 de enero de 2026 | 4 min de lectura
Un cordón desgastado o roto no significa que tu guante haya llegado al final de su vida útil. Volver a encordar un guante de béisbol o softball puede parecer complicado al principio, pero con las herramientas adecuadas y un poco de paciencia, cualquiera puede hacerlo—ya seas jugador, padre o entrenador. Con el tiempo, los cordones se estiran, se rompen o se desgastan, lo que puede afectar la forma, el rendimiento y la seguridad del guante. En lugar de comprar uno nuevo, relazarlo ayuda a restaurar su estructura y prolongar su vida útil. En esta guía paso a paso te mostramos cómo encordar tu guante, qué herramientas necesitas y cómo devolverle a tu guante favorito su estado listo para el juego.
¿Cuándo es momento de comprar un guante nuevo?
Relazar puede extender la vida de tu guante, pero a veces simplemente ha llegado el momento de reemplazarlo. Si el guante es demasiado pequeño, está muy desgastado, tiene el cuero agrietado o ha perdido su forma y estructura, no rendirá bien—por mucho que lo relaces. El crecimiento de los jugadores, los cambios de posición o el aumento del nivel de juego también pueden significar que es hora de actualizar a un guante que se ajuste correctamente y esté listo para competir.
Lo que necesitas
- Cordones: Los cordones estándar para guantes suelen medir 72 pulgadas. La mayoría de los guantes requieren de 3 a 4 cordones, pero modelos más grandes como trapeze, modified trapeze, catcher’s mitts o first base mitts pueden necesitar hasta 6.
- Aguja de encordado: Usa una aguja en forma de U o una aguja de ranura recta para pasar el cordón a través de los orificios del guante.
- Acondicionador de guante: Ayuda a suavizar el cuero, facilitando el trabajo y prolongando la vida útil del guante.
- Cuchillo o tijeras: Para recortar los cordones a la longitud correcta.
- Alicates: Útiles para tirar de los cordones a través de agujeros estrechos y retirar cordones viejos y atascados.
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Imprescindibles para reparación y cuidado de guantes
Paso 1: Prepara tu guante
- Graba en video o toma fotos del guante antes de quitar los cordones. Esto te ayuda a seguir el patrón original correctamente.
- Limpia el guante: usa un paño suave o un cepillo para eliminar suciedad y residuos. Esto evita que la arena o polvo dañe los nuevos cordones.
- Aplica acondicionador de guante: frota ligeramente el acondicionador en el cuero—especialmente entre los dedos y en el interior. Esto suaviza el guante y facilita el relacing. Aplica también un poco de acondicionador en los nuevos cordones para suavizarlos. Esto ayuda a que pasen más fácilmente y es más suave para los dedos. Evita aplicar en exceso.
- Si eres principiante: haz el relacing sección por sección en lugar de desmontar todo el guante. Es más fácil no perder el patrón.
Paso 2: Retira los cordones antiguos
- Corta los cordones viejos: usa tijeras afiladas o tijeras para cuero para cortar con cuidado los cordones dañados.
- Retira los cordones: usa alicates para sacarlos de los agujeros. Tira suavemente para no dañar el cuero.
- Revisa los agujeros: comprueba cada orificio del guante. Si alguno está estirado, roto o dañado, puede que necesites repararlo o reforzarlo antes de colocar los nuevos cordones.
Paso 3: Empieza a encordar el guante
- Empieza en la zona de la muñeca: comienza pasando el cordón por los agujeros de la muñeca. Normalmente es la parte más fácil para empezar.
- Sigue el patrón original: usa fotos o video para seguir el mismo patrón de encordado del guante. Ve agujero por agujero para evitar errores.
- Mantén la tensión: tira del cordón de forma firme después de cada agujero para mantener la estructura. Evita que quede demasiado flojo o demasiado tenso.
- Usa alicates si es necesario: si un agujero es difícil, usa alicates con cuidado para ayudar a pasar la aguja. Hazlo suavemente para no dañar el cuero.
- Lado liso hacia afuera: asegúrate de que el lado liso del cordón quede hacia el exterior del guante para mejor apariencia y durabilidad.
- Tira firme, pero sin deformar el guante.
Paso 4: Asegura los cordones
- Termina cada sección con un nudo firme: una vez completada una sección (como la web o la palma), haz un nudo fuerte para evitar que se afloje.
- Usa alicates para más fuerza: tira suavemente del nudo con alicates para asegurarlo bien.
- Deja un pequeño margen: corta el exceso de cordón, pero deja 1–2 cm para poder reajustarlo en el futuro si es necesario.
- Comprueba la tensión: antes de continuar, revisa que el nudo esté bien firme.
Paso 5: Toques finales
- Aplica acondicionador de nuevo: hidrata el guante y los cordones con una capa ligera.
- Da forma al guante: coloca una pelota de béisbol o softball en el pocket y cierra el guante alrededor. Luego átalo con una cuerda, wrap o cinturón viejo para mantener la forma.
- Úsalo para terminar el break-in: juega catch y úsalo en entrenamientos. Esto ayuda a que el guante se suavice y quede listo para el juego.